Ingenuidad periodística - Credibilidad

La política panameña ha tomado una nueva dimensión desconocida, delimitada por fronteras creadas a gusto de quien pague por ellas y difundidas masivamente hacia consumidores ávidos de observar el próximo capítulo, más espectacular que el anterior, de la historieta de dibujos animados.

En medio de tal despliegue propagandístico para vender irrealidades, podríamos pensar que los escrutadores de la verdad serían nuestros salvaguardas ante tanta fantasía. Pero el deseo del encabezar el "rating", cautivar a la audiencia manteniéndola absorta mientras se insertan los mensajes de los patrocinadores, es una fuerza avasalladora irresistible y, al final, eso es lo que paga salarios.

Pareciera que ya no veremos periodismo con un poquito de avidez para escrudiñar la verdad. La falta de malicia, inconsciente o premeditada, se presta a convertir una noble profesión en legiones de desesperados buscadores de notas espectaculares, chismes o sensacionalismos. Se debe ser ingenuo para presentar como reveladoras, sensacionales o creíbles las declaraciones de quien es señalado con pruebas y socios confesos por lavado de dinero producto de actividades ilícitas o, simplemente, sólo se busca llamar la atención. Aceptar trasmitir una entrevista donde se presentan afirmaciones sin presentar pruebas y no se cuestionan, nos recuerdan los programas donde las risas de fondo están incluidas. Son tan deprimentes esos programas que el televidente poco impresionable, no sabe si reír o llorar desilusionado.

Independientemente de hacia quiénes estén dirigidas las afirmaciones realizadas por un personaje de dudosa reputación, éstas deben ser presentadas con un mínimo de credibilidad y no ser rematadas con un "fue a través de un Juan Perico, porque yo no lo hice personalmente".

La próxima declaración espectacular puede ser que entrevistemos a Bin Laden, y nos revele que también él invirtió fondos para una campaña, pero no lo hizo personalmente, sino a través de la embajada americana, triangulando vía Venezuela, y que también tiene vídeos en Pakistán que lo prueban.
Publicar un comentario