Bien Merecido

El escribir y el hablar son destrezas de doble filo y como tales deben ser correctamente utilizadas. Su dominio puede provocar acciones que congratulen o nos condenen. La maestría en este menester no es de uso común por algunos, creyendo que para obtener su dominio hay que tener estudios superiores, cuando lo único que se necesita es un poco de sentido común.

Los políticos que no cuentan con el dominio del uso de la palabra, y que no logran conectar el cerebro con la lengua, deben recurrir a la utilización del ventrílocuo, perdón, de un vocero, que se encargue de trasmitir sus ideas luego de pulirlas. Sin embargo, ya sea porque no lo entienden de esta forma o porque no tienen idea de lo que hacen, algunos políticos se empecinan en hablar por ellos mismos “ a calzón quitá”o ”, sin importar las consecuencias. Después vienen las demandas y la lloradera, si son hallados culpables.

Tal vez habrá algunos que resistan más que otros, que tienen por piel una corteza, pero todo tiene un límite, pese a eso de que en la guerra “ política ” y el amor todo se vale, bueno créanselo y después paguen calladitos sus demandas. Como nuestro orgulloso alcalde norteamericano, que ahora es encontrado responsable por sus acciones en contra del anterior ocupante de la silla alcaldicia y, como era de esperar, tendrá que pagar al ofendido.

Bien merecido para alguien que no midió sus palabras en el calor de la contienda y se dejó llevar sin pensar en las consecuencias que ahora cosecha. Por otra parte, un excelente recordatorio para la clase política que debe refinarse y no proceder como manada de lobos salvajes intentando devorarse los unos a los otros con tal de alcanzar el poder a como dé lugar, mientras el público repudia sus acciones. ¿Y ahora qué sigue, pedir donaciones o pasar el sombrero pa” recogé” ?, y lo que puede ser más divertido, escuchar a cuadrúpedos resaltar la hidalguía de soportar el insulto sin dolor.
Publicar un comentario