Ricardo Martinelli; la historia prohibida de un déspota en la presidencia de Panamá.

27/09/2009
by 

orhpositivo.wordpress.com

La historia secreta del déspota Martinelli en Panamá

En la campaña publiciaria de Riardo Martinelli se combinaron diversos aspectos de la política moderna.Una fuerte presencia mediática, cuñas y spot de radios elaborados con énfasis en lo publicitario y desgano por el contenido, y una agresiva gestión de las plataformas sciales en la red. De hecho, Martinelli tiene presencia en casi todas, Youtube, yspace, wordpress, websites, etc.Todos con el mismo letit motive: Los locos somos más
Esta propuesta, aunque suene peculiar, está ligada de manera intrínseca con la personalidad de Martinelli. Y es que el presidente ha sido acusado en repetidas ocasiones de tener una personalidad bipolar. No son pocos los críticos a su candidatura que alegan demencia en sus planteamientos y su carácter; y aunque personalmente creo que hay que estar disociado de la realidad para esgrimir argumentos de ultraderecha y apoyar frontalmente al régimen golpista de Micheletti en Honduras, este empresario multimillonario ha sido atacado de manera constante por contrincantes políticos, analistas y público en general con respecto a su actitud y trato al personal en el marco económico.
Lo paradójico es que Martinelli basa su campaña propuesta de gestión de gobierno en el prurito “Soy un empresario, no un político. He tenido éxito en  económico, por tanto tendré éxito en la conducción de mi patria”. Pero, será verdad esta afirmación? Siga leyendo, y entérese de lo que he descubierto en este eterno divagar naútico de la Red.

Martinelli ¿un cambio? ¿un gerente?

La nota “Confíen en mí que no los defraudaré” (La Prensa, 5/5/2009), con las declaraciones del presidente electo Ricardo Martinelli anunciando nombres de funcionarios en el nuevo gobierno, es alarmante. Para un gobierno que se ha comprometido a incluir “a los mejores”, no se concibe que el presidente electo haya considerado a la renombrada periodistaLucy Molinar como ministra de Educación. Molinar es una periodista de primera, que realiza un trabajo excelente en su medio de comunicación. Pero todo el mundo acepta que no tiene ni las calificaciones ni la experiencia para administrar el sector educativo, mucho menos uno tan conflictivo y deteriorado como el nuestro.
Ese propuesto nombramiento, sin consulta a la sociedad ni los gremios, sería eminentemente político y nada técnico para unas funciones difíciles y especializadas. El nombre del abogado Jaime Alemán, socio de una de las firmas de abogados más grandes del país (de la cual es miembro el dirigente político aliado Aníbal Galindocomo futuro embajador en Washington, también preocupa.
Jaime Alemán H.. es hermano de José Miguel Alemán H., ex ministro en el gobierno deMireya Moscoso y hermano de Roberto Alemán H., ex ministro en el gobierno de Eric Arturo Del Valle. Todos son hijos de Roberto Alemán Z., ex ministro en el gobierno de Guillermo Endara. Al igual que su padre, los dos últimos son también socios de grandes firmas de abogados. Pregunto: ¿es que no hay más familias panameñas que puedan aportar funcionarios para cargos públicos, que no sean las mismas que lo han hecho en estos últimos 40 años?
¿Dónde está quedando el “cambio”? El presidente electo mencionó el nombre del abogado Rómulo Roux, socio de otra firma grande, como ministro del Canal. Al revisar la hoja de vida de este abogado, disponible en internet, no se habla de trabajo en el sector marítimo. ¿Dónde quedaron los requisitos de “conocimiento” y de “experiencia” para los funcionarios?
La respuesta parece lejana de Martinelli. Una de las críticas más fuertes que ha recibido es su extensa carrera política, lo cual contradice su slogan e imagen de empresario. Su participación activa en la política es harto conocida en Panamá por generaciones anteriores, que lo vieron desfilar por las alfombras del poder unido a los gobiernos de turno.
Y es que se confió tanto don Ricardo Martinelli en que sus contendores no respondían a sus ataques personales y contra la institucionalidad de los partidos políticos, en el furor de la campaña política que al parecer se ha olvidado de su participación en dos gobiernos de partidos distintos, a los cuales hoy critica. Como muestra, un botón:
“El empresario panameño Ricardo Martinelli anunció ayer a los medios noticiosos que aspira a ser candidato a la segunda vicepresidencia de la República dentro de la terna oficialista que encabezará el presidente Ernesto Pérez Balladares, en las elecciones generales de 1999″.
Diario La Prensa, Panamá, 1999
 
“El CSS es una institución “grande y compleja, con tantos enmiendos y entuertos, y tantas leyes sobre leyes que protegen intereses creados”, que su gestión fue “una tarea muy ardua y muy difícil”. El empresario negó que las razones de su renuncia se debieran a presiones políticas, “salvo que yo no he recibido el apoyo de mi partido”, y agregó que tiene conocimiento de que el presidente del colectivo, Samuel Lewis Galindo, aspira a ocupar el cargo. El presidente de Solidaridad, no obstante, se mostró sorprendido por las declaraciones de Martinelli y aseguró que el partido no le ha retirado su ayuda. “El señor Martinelli sabe que yo no he hecho otra cosa que tratar de ayudarlo; lamentablemente en nuestro partido su lealtad ha estado siempre en entredicho por sus contribuciones políticas a otros colectivos políticos”, dijo Lewis Galindo. Hace unos días, el presidente de Solidaridad indicó que Martinelli estaba utilizando el puesto como director de la CSS con fines “politiqueros”.”

20 de julio de 1996 /Eva Aguilar /De La Prensa/ Panamá

Martinelli y la corrupción

Bajo el gobierno de Ernesto Pérez Balladares (1994-1998), Martinelli había sido nombrado director de la Caja de Seguro Social (CSS), puesto en el que dura 21 meses. Su propuesta de privatización de servicios le llevó a constantes enfrentamientos políticos y administrativos. Conflictos que su administración sostuvo con los gremios médicos, y lo llevó a declarar entonces que “dentro de la CSS existe un grupo “minúsculo” de profesionales de la medicina que se han dedicado a entorpecer las gestiones de todas las administraciones”. Acusado de no quería pagar los tiempos laborales a los medicos ni a nadie que trabajara en la parte administrativa, también se le vincula con los envenenamientos en masa ocurridos en esa nación por parte de alimentos envenenados.

Martinelli y sus nuevas “políticas económicas”

Ni hablar de la política económica y social, en la que la única propuesta clara es la disminución de los impuestos a los ricos mediante la eliminación del CAIR y el Flat Tax , sin que por ningún lado se avizore el anhelo popular a aumento general de salarios, congelación de la canasta básica, creación de empleos, ni protección a la producción agrícola e industrial nacional.
La única promesa ratificada por el presidente electo es la disminución de los impuestos a las clases altas y grandes empresas eliminando el CAIR , equiparándolos a las clases medias con el llamado Flat Tax , es decir que todos paguen igual. Pero, como las cuentas  no cuadran, por la crisis económica y el alto endeudamiento dejado por el PRD, han propuesto eliminar los “subsidios”, entre los que está el de la electricidad, que podría conducir a un aumento de la factura de luz. Otra amenaza que se cierne sobre miles de empleados públicos es la posibilidad de despidos masivosEn educación y salud pretenden la privatización mediante “patronatos”.
Nada de hablar de nacionalizaciones, ni de control de precios, ni mucho menos de aumento salarial, ni siquiera de incentivos al agro. La única propuesta “social” son los prometidos 100 balboas a los mayores de 70 años no jubilados. ¿Por qué sólo cien, si la canasta alimenticia está llegando a los 300 balboas? ¿Por qué a los 70 años si la edad de jubilación es a los 62 para los hombres y 60 para las mujeres? ¿Cuántos ancianos sin recursos pueden sobrevivir hasta los 70 años?
En los últimos días trascendió en los medios que el cerebro en la sombra del nuevo gobierno, y madre de la alianza Martinelli-Varela, la embajadora de Estados Unidos, reunió al presidente electo para dictarle la agenda: aprobación del Tratado de Libre Comercio (TPC), que implica condena a muerte de nuestra agricultura a 20 años plazo; reformas al Código de Trabajo y otras “bellezas”.

Martinelli y sus empleados

Esta carta ha dado qué hablar en Panamá. La transcribo:
Soy una persona que trabajé en la Cadena Super 99 por más de 6 años, en las oficinas administrativas en Importadora Ricamar. Así estuve, a punto de contratos y contratos; entrando y saliendo cada 6 meses, todo para no darme la permanencia. Desgraciadamente, tuve que aguantarlo por la necesidad, ya que soy madre soltera, tengo 3 hijos y una edad, en la que no es fácil conseguir trabajo. Por cierto, esto me lo recalcaban en la oficina, constantemente.
 
Solo les pido que lean con calma y muy atentos. Crean lo que van a leer porque todo es totalmente cierto.
Me causa tanta gracia (por no decir: lástima y miedo) escuchar a tantas personas diciéndo con tanta vehemencia: “EL CAMBIO VA”.
 Pero, junto a la risa que me provoca esta algarabía de cambio y más cambio, me salta una inmensa preocupación porque veo que, la gran mayoría de esos pobres seres humanos, que quieren un cambio, no tienen ni la más remota idea de quien es Ricardo Martinelli. Es un ultra derechista, que está pidiéndole a la gente que se unan a él para lograr sus propósitos personales y egoístas, es uno de los empresarios más desalmados e inhumanos que existe en este país.

Este señor es capaz de maltratar a cualquiera cuando no consigue lo que quiere. De hecho, cuando sus instrucciones no se han realizado al pie de la letra por alguno de sus colaboradores,(aunque la orden sean una locura) este señor ha llegado al extremo de gritar, insultar y hasta golpear a hombres y mujeres, incluyendo embarazadas. Así mismo como lo oyen. El señor Ricardo Martinelli ha golpeado a empleadas suyas embarazadas. A los mercaderistas del super los insulta, los patea, les quita su hora de comer, los despide de boca, los larga del supermercado y les dice que cuidado con ir al Ministerio porque él se entera antes que nadie si le ponen una demanda laboral. Esto es totalmente cierto. Al parecer, el señor Martinelli tiene gente dentro del Ministerio que lo protege y lo tienen informado cuando un empleado le pone una demanda.
Tanto es así, que él sabe cuando le van a hacer una inspección (las pocas veces que han podido hacerlas) y él paga para que pongan en el informe lo que él quiere.
Ricardo Martinelli no paga horas extras a sus empleados, ni da permanencia, salvo a unos pocos empleados “de su confianza”. Cuando un empleado cumple su período de prueba lo bota y le hace otro contrato. Esto está prohibido por la ley, sin embargo él lo hace. El se ha parado en la puerta de su oficina y ha gritado con cara de loco “Yo soy Ricardo Martinelli y nadie me puede joder, chucha”.
¿No lo pueden creer?, pues aún hay más. A los empleados se Seguridad les da armas viejas, dañadas, oxidadas, les paga salario mínimo, no les paga sobre tiempo, no permite que se sienten ni un solo minuto mientras están trabajando, no los deja comer dentro del supermercado (de hecho, a ningún empleado le permite hacerlo) les da uniformes de otros empleados que han salido y, aunque no les quede, los obliga a ponérselos. Les grita de manera salvaje como si fueran unos esclavos y, es tan pero tan atrevido que les ha dicho que eso es lo que son: unos esclavos.
Las personas que trabajaron con él durante la invasión cuentan que, obligó a los empleados a limpiar todos los estragos que dejaron los saqueos y, ni siquiera, les pagó esos días. Tampoco les pagó horas extras, porque se quedaban hasta altas horas de la madrugada trabajando y limpiando mientras él se iba a su casa a descansar plácidamente.
Por eso es que, para las elecciones pasadas, la mayoría de nosotros no votamos por él. Pero, cuando el se enteró que la mayoría le había dado contra, despidió a un montón de gente, solo por venganza.
No conforme con el mal trato a sus propios empleados también maltrata a los empleados de las empresas proveedoras. Les grita, los insulta y los larga las veces que le dá la gana. 
Tampoco acepta vender productos de marcas que compitan con mercancía que él produce para poder poner el precio que le dé la gana, sin ningún intermediario, perjudicando a los productores. El maneja una larga lista de productos y marcas propias que, sería muy largo enumerar. Esto lo hace para no tener que comprar a los productores nacionales y, a la vez, competir contra sus propios proveedores. Entonces, lo que hace es que pone los precios de sus productos más baratos para que los otros proveedores le bajen el precio al por mayor pero, en vez de bajar el precio al cliente, lo mantiene al mismo precio y se queda él con la ganancia que, se supone, debía trasladar al consumidor.
Cuando a un empleado de una empresa proveedora lo agarran “supuestamente” robando o intentando robar -aunque sea una pastilla de menta- lo agarran, le quitan el producto y, en vez de llevarlo a las autoridades y poner la denuncia (como se debe hacer en estos casos) no. Las órdenes que el señor Martinelli ha dado es que: le quiten el producto, le quiten el carnet de identificación, lo dejen ir y entonces llamen a la empresa para la que trabaja y le cobren entre B/.1,000.00 y B/.5,000.00 como multa. Si la empresa se niega (como es lógico), entonces mandan a sacar todos los productos de los mercados y les niegan la entrada a cualquier 99 de la república.


 Cuando eso pasa los representantes de las empresas llegan molestos por ese proceder tan intransigente e ilegal pero, los recibe don Ricardo o Delia Luzcando, Gerente de los Mercados y su más fiel colaboradora y les dicen tranquilamente “O PAGAS O SALES DE LOS MERCADOS”. Imagínense; ¿que salida les queda?, si al final, deben mantener sus productos dentro de los mercados.
Podría pasarme horas contándoles quien es Ricardo Martinelli, quien es su hermana Irma (tan grosera y déspota como él) y como este señor tiene engañado a todo el país con el ridículo discurso de “PONER LOS INTERESES DEL PUEBLO POR ENCIMA DE LOS PERSONALES” JA JA JA JA !!!POR FAVOR!!!, Ricardo Martinelli no tiene respeto por nadie, los únicos intereses que él conoce y proteje son los suyos. 
¿Saben lo que él dice con mucho orgullo? (y según él esa es una filosofía inteligente)


 “EL POBRE ES POBRE PORQUE NO TIENE HUEVOS PARA HACER DINERO, PORQUE ES FLOJO Y ASÍ SE VA A QUEDAR TODA LA VIDA. DE TODAS FORMAS MEJOR QUE HAYA POBRES; ASÍ, LOS RICOS SOMOS MENOS”.

Si no creen lo que acaban de leer, peor para ustedes. Sigan creyendo en ese cambio y les aseguro, sin miedo a equivocarme, que lo van a lamentar, como lamenté yo trabajar más de 6 años cerca de ese señor.
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