Un Gobierno de percepciones

domingo 7 de febrero de 2016 - 12:01 a.m.‘... para el Gobierno los problemas no son problemas, son percepciones subjetivas de una parte de la población, no importa que esta sea la mayoritaria...'

Genaro López


El Gobierno de Juan Carlos Varela, a casi dos años de su gestión gubernamental, se encuentra sumido entre el incumplimiento de sus promesas electorales, la desatención a los graves problemas sociales, la falta de una política económica concreta para los sectores productivos del país, los tempranos escándalos de corrupción, la persistencia de nepotismo e impunidad, la justicia selectiva... Con fuerza afloran temas de vital importancia: agua, seguridad social, costo de vida, seguridad ciudadana, condiciones ambientales, mismos que caminan a paso de tortuga en su atención, la cual se enmarca en el concepto neoliberal de privatización (sobre todo ‘negocios').
A los cuestionamientos del movimiento social, los voceros gubernamentales parecen cubrir su ineficiencia e ineficacia, bajo el trillado concepto de ‘percepción'. ¿Qué es la percepción? La noción de percepción deriva del término latino ‘perceptio' y describe tanto a la acción como a la consecuencia de percibir; es decir, de tener la capacidad para recibir mediante los sentidos las imágenes, impresiones o sensaciones externas, o comprender y conocer algo.
No obstante ello, para los Varelistas, el enfoque parte de las características de la percepción. La percepción de un individuo es subjetiva (las reacciones de un mismo estímulo varían de un individuo a otro), selectiva (es consecuencia de la naturaleza subjetiva de las personas que no pueden percibir todo al mismo tiempo y seleccionan su campo perceptual) y temporal (fenómeno de corto plazo).
Siendo así, para el Gobierno de Varela, el costo de vida en Panamá no ha aumentado, pues para un sector de la población (los 105 ultramillonarios) sus ingresos son crecientes, permitiéndoles adquirir más allá de la cesta básica de alimentos. El problema delincuencial y la inseguridad ciudadana tampoco es real, pues los indicadores de los sistemas de seguridad así lo reflejan. La reducción de las hectáreas es un campo perceptual de los pequeños y medianos productores, pues para el resto del sector (grandes productores, distribuidores de alimentos e importadores) la política agropecuaria del país (desmantelamiento del agro) es adecuada. La cercanía al pleno empleo es la nota que impera en el país, la situación de más de 40 % de informalidad laboral y el crecimiento de un punto porcentual en el desempleo es una percepción de un grupo de panameños (los informales y desempleados).
En materia de corrupción, según el Gobierno, priva el subjetivismo del pueblo, pues no es lo mismo PAN que DAS, las licitaciones y compras directas de (Varela) que las de ayer (Martinelli), hoy la división de materia en las compras es factible. Es una percepción la privatización del agua, educación y salud, pese a que el propio Gobierno llama a concesiones, tercerización (externalización). La ampliación del Canal costará los planteados 5250 millones de dólares, a pesar de que ya hemos perdido 6 reclamos con GUPC, que la obra lleva dos años de atraso, que entregamos más de 800 millones de la garantía, que las esclusas presentan grietas, las dudas del pueblo son porque no pueden percibir todo al mismo tiempo. Quizá mañana nos digan que el zika es otra percepción. Estas, entre otras percepciones a las que acuden ministros, directores y el propio presidente de la República.
Como gravitamos en la percepción, para el Gobierno lo que debe imperar son los factores publicitarios, la información mediática que permita sintonizarnos a todos en el mundo de ‘Alicia en el país de las maravillas'. Desde el punto de vista de la comunicación mediática, percepción es realidad. Con ello cierran el círculo de la percepción, ahora con ‘la percepción del poder de la prensa'.
Bajo esta percepción para el Gobierno los problemas no son problemas, son percepciones subjetivas de una parte de la población, no importa que esta sea la mayoritaria y la que viene padeciendo las vicisitudes de una política pública excluyente, inequitativa y discriminadora socialmente; depredadora ambientalmente; derrochadora de energía; y de profunda crisis institucional.
SECRETARIO GENERAL DE CONUSI-FRENADESO.

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