#CaigaQuienCaiga

COLUMNISTAS 12:00 a.m. martes 7 de febrero de 2017
#CaigaQuienCaiga es el ‘hashtag' o etiqueta de lo que puede comenzar convertirse en la primavera panameña

Gabriel J. Perea R.
opinion@laestrella.com.pa




#CaigaQuienCaiga es el ‘hashtag' o etiqueta de lo que puede comenzar convertirse en la primavera panameña. Un movimiento sin banderas políticas, sin compromisos y nacido de los sentimientos del pueblo panameño que ha despertado a una triste realidad. ¿Cuál es esa realidad? Es concientizarnos sobre que en este país hay ciudadanos iguales o peores que en cualquier otro país y que son vulnerables a la tentación de la riqueza fácil, mediante la corrupción, a tal grado que colapsaron nuestro sistema.
Y no es una declaración desproporcionada, nuestro sistema colapsó al percatarnos de que cada segmento de nuestro sistema fue y es partícipe de la corrupción. Comencemos por nuestro sistema bancario que mantiene férreos parámetros para el ciudadano común, pero para otros no existió ningún impedimento para que cometieran toda clases de delitos y ellos guardan silencio.
El sistema colapsó cuando nuestro sistema educativo falló en inculcar los valores morales para que aquellos ciudadanos resistieran a la tentación de enriquecerse por medios delictivos y aquellos guardan silencio.
El sistema colapsó cuando nuestros políticos no ejercen las funciones para las que fueron elegidos, promulgando leyes que impidan el saqueo de las arcas del Estado y hoy guardan silencio.
El sistema colapsó cuando la justicia tiene preso a miles de delincuentes menores pudriéndose en las cárceles en espera de justicia, pero a los delincuentes de alcurnia se les respetan sus derechos, se les respeta el debido proceso y se les permite pasearse ante la vista de la ciudadanía y aquellos guardan silencio.
El sistema colapsó cuando Gobierno tras Gobierno han sido tentados por la corrupción y han caído en sus garras y aquellos guardan silencio.
¿A quién le echaremos la culpa del colapso de nuestro sistema? ¿A Norberto Odebrecht? No. Él solo probó que nuestro sistema no funciona y que no importa el apellido, la posición social o las rasgaduras de túnicas, pareciera que entre más encumbrado en la sociedad, es más fácil corromperse. Norberto Odebrecht probó con eficiencia inigualable que la política es un espejismo que encubre su verdadero propósito que es el conquistar una posición política mediante el engaño para enriquecerse en los negocios posteriores. Maniobra que está vedada al ciudadano de a pie.
¿Y ahora qué haremos? Luchar desde nuestras trincheras sin claudicar, #CaigaQuienCaiga.
*ASESOR TECNOLÓGICO Y AUTOR DE ‘KAREN NO TE RINDAS'.
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