Mientras más sexo, más feliz

¿Cuántos encuentros de amor  tiene usted con su pareja? ¿Todos los días?, ¿dos o tres veces a la semana?, ¿una vez al mes? Todo depende de los individuos, sus intereses y la relación que sostengan con el otro 

Mientras más, mejor suelen decir algunas personas cuando se les pregunta por la importancia que tienen las relaciones sexuales dentro de una convivencia de pareja. Y es que encontrarse íntimamente con el otro pareciera ser un acto humano necesario que muchas veces se ve empañado por factores como la rutina, el estrés y la monotonía. 

Si una pareja que tiene frecuentes o infrecuentes relaciones sexuales, lo pasan bien y están relajados, eso obviamente se relacionará a estar feliz o por lo menos al disfrute, pero lamentablemente vivimos algo así como una cultura del enamoramiento, proceso que no sería perdurable en la vida y que por esa razón no todos pueden decir que gozan de esta felicidad sexual durante toda la etapa que vive junto al otro. 

En esta misma línea, los especialistas en sexualidad afirman que el enamoramiento es un estado maníaco donde realmente el humor está muy exaltado. 

"No se trata entonces de la sexualidad a los sentidos reales y al cuerpo, sino que directamente al enamoramiento y por esa razón se menciona que al contrario de los hombres, donde se les inculca desde niños el concepto de la sexualidad, las damas tienen  según lo que se dice - "una sexualidad más integrada porque al amor y los sentimientos". 

La frecuencia sí importa.

No hay ningún estudio que dicte parámetros con respecto a la frecuencia ideal para las relaciones sexuales en una pareja. De esta manera, quienes sostienen encuentros íntimos todos los días, tanto como aquellos que sólo hacen el amor una vez al mes pueden estar en lo correcto. Si ambas personas están bien y en común acuerdo, no hay por qué intervenir, porque la idea es que tengan la sexualidad que más o menos deje a los dos satisfechos. 

La respuesta a la pregunta ¿mientras más, mejor?, es "de todas maneras" y si miramos el sexo en el amplio sentido de la palabra, es decir, donde no sólo se manifiesta la penetración y el coito sino que también las caricias, las miradas, la sensualidad, entre otros, es mucho más satisfactorio. 

"La sensualidad produce endorfinas, es como la gimnasia", manifiesta y añade que además relaja y muestra la presencia de un cuerpo vivo, por lo que uno podría perfectamente señalar que "mientras más, mejor". No obstante, indica que "lo anterior no necesariamente se lleva a la práctica porque si estás angustiado, estresado o tiendes a tener una sexualidad muy automatizada y muy genital, igual quedará pendiente el deseo". 

Asimismo, el sexo – entre otras cosas – "es sano, alivia, se disfruta, etcétera. Es una amplia gama que tiene que ver con la estimulación de los cinco sentidos" y por lo tanto el hecho de que en ocasiones se siga considerando como algo automático, que se "debe hacer" y donde al juego previo le siguen la penetración y el coito para finalizar ambos a la vez, es algo equivocado en nuestra cultura. 

El cansancio es mayor

Uno de los problemas más frecuente en una pareja y que por ende incide en sus relaciones afectivas y sexuales es el estrés. Así, la excusa que hablaba del 'no quiero, me duele la cabeza', puede que sea cierta y tanto hombres como mujeres lo único que esperan actualmente al momento de regresar al hogar no es estar junto a los suyos, sino poder colocar la cabeza en la almohada y dormir. 

En ese sentido, si pensamos en que hacer el amor tiene que ser un acto que resulte espontáneo, tal como ocurría en la etapa del enamoramiento, por supuesto que otras obligaciones para las cuales sí se tiene tiempo como el trabajo, las labores de la casa y el cuidado de los hijos, la desplazarán a otro plano del cual finalmente se puede prescindir. 

En síntesis, saber cuál es la frecuencia indicada para sostener relaciones de pareja, es muy difícil y que en el fondo dependerá de las personas y de sus intereses. El problema está cuando cada integrante tiene diferentes necesidades, porque como la acción se lleva a cabo entre dos, empiezan los problemas con la periodicidad de los encuentros. 
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